Cómo alcanzar certeza sobre Cristo: la perspectiva católica.

Vista la imposibilidad de llegar a una certeza digna de la dignidad de la razón humana, sea buscando a Cristo en los documentos o testimonios del pasado, sea confiando en la pura interioridad, vemos como la tradición católica ha planteado, desde siempre, la posibilidad de comprobar con certeza lo que propone: Cristo como respuesta exhaustiva a la inmensidad del deseo del hombre, de su anhelo de felicidad y de que su vida sea útil.

En el pdf  que se encuentra siguiendo el enlace siguiente, un breve resumen, acompañado por imágenes, de las páginas 31-40 del texto (Luigi Giussani, Por qué la Iglesia). ¡Buen trabajo!

El acontecimiento de un encuentro

Ulises: el hombre sediento de infinito.

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“El mito de la antigüedad que  está más cerca  de la mentalidad de hoy, y que  iba a encontrar su expresión más potente  en suelo cristiano, es el mito de Ulises.  En Dante Alighieri  ha encontrado su fuerza  expresiva como en ningún otro autor,  en ninguna otra versión  de la literatura antigua. Ulises  es el hombre  inteligente que  quiere medir  con su propia genialidad todas las cosas.  Tiene una curiosidad incontenible: él  es  el  dominador del  Mar  Mediterráneo. Imaginemos a  este hombre  con todos los marineros que  van en su barco  de Ítaca a Libia,  de  Libia  a Sicilia,  de  Sicilia  a Cerdeña, de  Cerdeña a las Baleares: ha medido y controlado todo el Mare Nostrum; lo ha recorrido todo  él a lo largo  y a lo ancho. El hombre, Ulises,  es medida de todas  las cosas.  Pero, cuando llega  a las columnas de Hércules, se encuentra con la convicción común  de que  la sabi- duría,  es decir,  la medida segura de todo lo real,  ya  no es posible.  Más allá  de  las  columnas de  Hércules no hay  nada  seguro, sólo el vacío  y la locura. Al igual  que  quien  iba más allá de éstas era  un fantasioso que  no tenía  ya  certeza  alguna, hoy  se piensa que más allá de lo experimentable, entendido esto en sentido positivista, sólo  hay  fantasía  o, en cualquier caso,  imposibilidad de  tener  seguridad. Pero  él,  Ulises,  precisamente a causa  de  la «altura» con que  había  recorrido el «mare nostrum», al llegar  a las columnas de Hércules sintió  que  aquello no era  el fin, que  más bien  era  como  si su verdadera naturaleza se desplegara a partir de aquel momento. Y entonces quebrantó la sabiduría y se marchó. No se equivocó porque fuera más allá:  ir más allá estaba  en su naturaleza humana, pues,  al decidirlo, es cuando se sintió verdaderamente  hombre. Ésta  es  precisamente la  lucha   entre   lo humano —es  decir,  el  sentido  religioso— y  lo  inhumano —es decir,  la  postura   positivista de  toda  la  mentalidad moderna—. Ésta última  diría:  «Hijo mío, lo único  seguro es lo que  tú puedes constatar  y  medir  científicamente, experimentalmente;  más  allá de esto sólo hay  fantasía  inútil,  locura, afirmación quimérica». Pero más allá de este «mare nostrum» que podemos poseer, controlar  y medir,  ¿qué es lo que  hay? El océano del significado. Uno comienza a sentirse  hombre  cuando traspasa estas columnas de  Hércules, cuando supera ese  límite  extremo que  impone la falsa  sabiduría, con  su  seguridad opresiva, y  se  interna   en  el enigma del significado. La realidad, en su impacto  con el corazón humano,  produce  la  misma   dinámica  que   las   columnas  de Hércules produjeron en el corazón  de Ulises  y de sus compañeros, con los rostros tensos  por el deseo  de alcanzar otra cosa distinta.  Para aquellos rostros  ansiosos y aquellos corazones llenos de pasión, las columnas de Hércules no representaban un límite, sino  una  invitación, un signo,  algo  que  invitaba a ir más allá  de sí mismo.  Ulises  y sus compañeros de  navegación en la Odisea no se equivocaron por ir más allá.”

Luigi Giussani, El sentido religioso, pp. 192-194

Aquí puedes leer el texto traducido de la Divina Comedia, Infierno, Canto XXVI.

Dante Alighieri Ulises

Cómo alcanzar certeza sobre Cristo: una iluminación interior

En las comunidades que nacen de la Reforma protestante (y no sólo) se da esta manera de plantear cuál es la fuente de la certeza con respecto a Cristo.

En el enlace siguiente puedes encontrar un resumen del tema tratado en el texto de Luigi Giussani, “Por qué la Iglesia” en las páginas de 28 a 31.

iluminación interior 2012-I

Para tener un panorama bastante completo de la situación del cristianismo en América Latina, puedes consultar un reporte del

PROGRAMA LATINOAMERICANO DE ESTUDIOS SOCIORRELIGIOSOS (PROLADES):

Clasificación comunidades cristianas América Latina

La casa del cazador

He aquí la alternativa en que el hombre casi insensiblemente se la juega: o caminas por la realidad abierto a ella de par en par, con los ojos asombrados de un niño, lealmente, llamando al pan, pan, y al vino, vino, y abrazas entonces toda su presencia acogiendo también su sentido; o te pones ante la realidad en una actitud defensiva, con el brazo delante del rostro para evitar golpes desagradables o inesperados, llamando a la realidad ante el tribunal de tu parecer, y entonces sólo buscas y admites de ella lo que está en consonancia contigo, estás potencialmente lleno de objeciones contra ella, y demasiado resabiado como para aceptar sus evidencias y sugerencias más gratuitas y sorprendentes. Esta es la opción profunda que nosotros realizamos cotidianamente ante la lluvia y el sol, ante nuestro padre y nuestra madre, ante la bandeja del desayuno, ante el autobús y la gente que hay en él, ante los compañeros de trabajo, los textos de clase, los profesores, el amigo, la amiga… Esta decisión que he descrito la tomamos de hecho ante toda la realidad, ante cualquier cosa.


Un cuento como ejemplo referido a los temas del capítulo XII de “El sentido religioso” La aventura de la interpretación.

La casa del cazador

Cómo alcanzar certeza sobre Cristo: primer intento. La investigación histórica

Un hecho del pasado

Cristo vivió hace dos mil años: ¿cómo estar seguros de lo que se afirma de él? Muchos piensan que el método para comprobar su verdad es un estudio científico de los documentos relativos a él. ¿Es cierto?
Un resumen para resaltar las ideas más importante de las páginas 20-28 de Por qué la Iglesia: Hecho del pasado 2012-I

Para conocer más sobre Albert Schweitzer se puede consultar la página de Wikipedia.

Sobre los resultados a los que llegan los investigadores que asumen el método histórico-científico para resolver el dilema sobre Cristo, son interesantes las conclusiones del prof. Santiago Guijarro Oporto.

El texto siguiente es  el comentario final de su exposición de las investigaciones realizadas sobre Jesús en los últimos dos siglos. Se puede también, a través del enlace contenido en el documento, acceder a la página web, rica de informaciones, de su curso sobre “El Jesús histórico” en la Universidad de Salamanca. El Jesús histórico – Santiago Guijarro Oporto.

Si alguien está interesado en el diálogo entre ciencia y  fe religiosa,  también puede apreciar el enlace a la sección ciencia de una página web, http://kaire.wikidot.com, que ofrece lecturas y artículos sobre la realidad vista desde una razón abierta al Misterio.

Por qué la Iglesia

La presentación power point del Curso de Teologia II: POR QUÉ LA IGLESIA: una introducción

A continuación una breve síntesis del recorrido del “CURSO BÁSICO DE CRISTIANISMO” de Luigi Giussani:

El curso de Teología II tiene a la Iglesia como enfoque central. Hay que aclarar de antemano que su finalidad no es el desarrollo una Eclesiología en el sentido clásico del termino, sino profundizar la relación de Cristo con la Iglesia, su continuidad en la historia.

Es el último paso de un tríptico del cual forman parte Antropología Religiosa y Teología I. Es esencial entonces entender cuál es la relación entre los tres cursos:

1. Antropología Religiosa

El hombre está constituido de preguntas, exigencias de verdad, felicidad, significado, que forman su “sentido religioso”. Al toparse con la realidad, su deseo de significado se despierta e intuye la presencia del Misterio, de Dios, del cual depende totalmente y en cada instante.

El hombre puede definirse como: “yo soy Tu-que-me-haces” dirigiéndose a ese Misterioso Ser del que brota totalmente y que no alcanza conocer. Intuye que la respuesta a su sentido religioso es Dios, pero no puede llegar a conocerlo con sus esfuerzos intelectuales y ascéticos.

El vértice y la culminación de su búsqueda entonces es la espera y la petición de que Dios se revele, la “exigencia de la revelación

2. Teología I

Hace dos mil años aconteció un hecho que se presentó como la respuesta de Dios al pedido del hombre: Dios se reveló, se hizo hombre: Jesús de Nazaret.

Es el acontecimiento de la Encarnación. A través de la humanidad de Cristo, Dios se reveló al hombre.

3. Teología II

¿Cómo es posible para un hombre, distante en el tiempo y en el espacio del acontecimiento de la encarnación, darse cuenta con razonable certeza de su verdad?

¿Una persona de hoy cómo puede reconocer que Él es la respuesta a su pedido de significado? Cómo y dónde puede encontrarlo?

La Iglesia se presenta como la posibilidad para el hombre de entrar en relación viva y cierta con Cristo. ¿A qué condiciones es posible aceptar esta hipótesis?

Finalmente el pdf de la Introducción del libro “Por qué la Iglesia” para los que no tienen todavía el texto

Introducción a Por qué la Iglesia

Giovanni Paccosi